Especies forestales de las terrazas costeras de la Reserva de la Biosfera Baconao, Cuba

ARTÍCULO ORIGINAL

Ecovida, julio-diciembre 2015; 5(2): 232-248

Especies forestales de las terrazas costeras de la Reserva de la Biosfera Baconao, Cuba

Forest species of the coastal terraces from the Baconao Biosphere Reserve, Cuba

Luz Margarita Figueredo Cardona1, Gustavo Polanco Durán1, Rosa María Brooks Laverdeza1 , Félix Acosta Cantillo1

1Centro Oriental de Ecosistemas y Biodiversidad. José A. Saco 601, Santiago de Cuba. CP. 90100, Correo electrónico: luz@bioeco.cu


RESUMEN

Se presenta el inventario, caracterización y usos potenciales de las especies forestales de las terrazas costeras de la reserva de la biosfera Baconao. A partir de expediciones de campo realizadas en áreas naturales y predios particulares de los pobladores locales del área de estudio, se identificaron las especies de interés forestal. Se registraron las endémicas, las amenazadas, las protegidas por la Ley Forestal cubana y el uso potencial referido en la literatura científica. Se determinaron diez usos potenciales, en los que predomina la utilidad de las plantas como cuje, para la reforestación, la carpintería, como combustible y para la construcción. La mayoría de las especies aportan productos forestales no maderables, fundamentalmente para la alimentación animal y humana, las medicinales y las melíferas.

Palabras clave: Especies forestales, usos potenciales de plantas, terrazas costeras, Reserva de la Biosfera Baconao.


ABSTRACT

Inventory, characterization and potential uses of forest species of the coastal terraces from Baconao Biosphere Reserve are presented. From field trips carried out of natural areas and private properties of local residents in the study area, the species of forest interest were identified. Endemic, endangered and protected species by the Cuban Forest Law and the potential use reported in the scientific literature were determined. Ten potential uses, in which predominates the usefulness of plants as wood, to reforestation, carpentry, as fuel and construction were determined. The majority of species provide non-timber forest products, primarily for animals and human feeding, medicinal and honey plants.

Key words: Forest species, coastal terraces, plant potential uses, Baconao Biosphere Reserve.


 

INTRODUCCIÓN

La deforestación mundial que afecta básicamente a los bosques tropicales naturales, a pesar de haber disminuido ligeramente en los últimos años, aún mantiene un ritmo intolerable de más de diez millones de hectáreas por año, una superficie similar a la de Cuba (Herrero et al., 2004). En este contexto, América Latina y el Caribe forman una región con abundantes recursos forestales y posee más de la mitad de los bosques primarios del mundo (un 57%), situados principalmente en zonas inaccesibles; sin embargo, son las áreas que han registrado la mayor pérdida neta de bosques en la última década (FAO, 2011).

En el Caribe insular, Cuba constituye uno de los países de mayor diversidad vegetal y su cobertura forestal se encuentra en 28,66% (SEF, 2013). Sin embargo, sus bosques se encuentran amenazados fundamentalmente por los incendios forestales, las especies exóticas invasoras y los huracanes. Los incendios forestales, mayor causa de la afectación, se inician en muchos casos en potreros, campos de caña y cultivos agrícolas (Salabarría et al., 2009).

Para contrarrestar esta problemática existe un Programa Forestal Nacional 2000-2015 (MINAG, 2006) que plantea lograr el Manejo Forestal Sostenible y cuenta con la formulación de los Proyectos de Ordenación Forestal, la elaboración y puesta en vigor del Código de Aprovechamiento Forestal, la consolidación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, el desarrollo del potencial de servicios ambientales que brindan los árboles y bosques y el empleo de herramientas geoinformáticas en el sector, todo lo cual implicará un incremento de la satisfacción de necesidades ambientales a la población (Salabarría et al., 2009).

Por todo lo antes expuesto, es importante centrar esfuerzos en cada territorio dirigidos a inventariar y caracterizar las potencialidades en cuanto a los recursos forestales con que cuentan, a partir de su diversidad florística.

En la región suroriental de Cuba, la Reserva de la Biosfera Baconao, constituye un reservorio de recursos forestales; específicamente en su zona costera se han realizado investigaciones que demuestran la utilidad de su flora y, específicamente su uso forestal. Menéndez et al. (1985) y Castilla et al. (1985), entre Verraco y Cazonal, identificaron el predominio de las especies maderables utilizadas en la carpintería, la ebanistería y como combustible. Figueredo et al. (2010) registraron una flora potencialmente útil compuesta por 390 taxones infragenéricos, el 16% de ellos son endémicos con utilidades como maderables, medicinales, melíferas, alimenticias, ornamentales, industriales, tóxicas y con otros usos; específicamente el 40%, maderables. También se ha demostrado que 165 especies pueden aportar productos forestales no maderables (Figueredo et al., 2015a).

El objetivo de este trabajo está dirigido a determinar los usos potenciales de los recursos forestales de las terrazas costeras de la reserva de la biosfera Baconao.

 

MATERIALES Y MÉTODOS

Área de estudio

Las terrazas costeras de la reserva de la biosfera Baconao se ubican en el municipio Santiago de Cuba, de la provincia de igual nombre, entre 10 y 50 kilómetros al Sureste de la ciudad. Tienen una superficie de 5 376 ha y se extienden a todo lo largo de la ladera Sur de la cordillera de la Gran Piedra, desde Aguadores hasta la Laguna Baconao. El área abarca parte de las llamadas comarcas aterrazadas de la subárea denominada Terrazas Costeras de Mar Verde Baconao, del Sur de la Sierra Maestra.

Desde el punto de vista geológico se presentan las formaciones Río Maya, Jaimanitas y La Cruz (Núñez, 1972). Los suelos son pardos, esqueléticos naturales, poco evolucionados y fersialíticos sobre rocas sin carbonatos (Plutín, 1991); es típica la existencia de diente de perro o lapiéz (formación cársica superficial). El clima es tropical. La temperatura media anual es de 26 °C (Montenegro, 1991a) y las precipitaciones registran valores de alrededor de 700 mm (Montenegro, 1991b).

Métodos y procedimientos

La investigación se realizó entre febrero y noviembre de 2014. Se determinaron las especies de interés forestal, cuya identificación se efectuó según los diferentes tomos de la Flora de Cuba (León, 1946; León y Alaín, 1951, 1953, 1957; Alaín, 1964), un Suplemento (Alaín, 1974) y cinco fascículos (Bässler, 1998; Gutiérrez, 2002; Albert, 2005; Areces y Fryxell, 2007; Beurton, 2008). En la confección de la lista de taxones se siguió el sistema APG III (2009). Se determinaron las especies endémicas, nativas no endémicas e introducidas por su origen y distribución geográfica, según el criterio de Acevedo-Rodríguez y Strong (2012), literatura básica para la actualización taxonómica de las especies y familias. En el caso de las introducidas, se tuvieron en cuenta los aportes de Oviedo et al. (2012).

En la clasificación del tipo de endemismo se siguió el criterio de López et al. (1994). El grado de amenaza de las especies se determinó por la Lista Roja de la Flora Vascular Cubana (Berazaín et al., 2005) y la Categorización de taxones de la Flora de Cuba (González-Torres et al., 2009).

En los casos que fuera posible, las especies se agruparon por su categoría comercial (Gómez et al., (1976) como: Preciosas (P), Usos Especiales (UE), Duras (D), Semiduras (SD), Blandas de I (BI) y Blandas de II (BII). También se consideraron las especies protegidas por la Ley Forestal, según los criterios de Álvarez et al. (2006), en cuanto a aquellas cuya tala es prohibida (TP) o limitada (TL).

Para precisar el uso potencial se emplearon los criterios de Roig (1975), Vales et al. (1998), Rosete et al. (1993, 2004), Betancourt (2000), Sotolongo (2003) y las experiencias locales en la región de Hernández (2001) y Polanco et al. (2011). Además se revisaron las investigaciones sobre utilidad de la flora local de Figueredo et al. (2009, 2010). Se tuvieron en cuenta las especies cultivadas en jardines, patios y áreas de cultivo muestreadas en los predios particulares de los pobladores locales.

 

RESULTADOS

Se listan 148 especies forestales, de estas 99 son nativas, 17 endémicas y 32 introducidas (Tabla 1). Los endemismos representan el 11,5% del total, de ellos ocho son pancubanos, cuatro orientales, dos distritales (tramo costero Media Luna-Cabo Cruz-Baconao), tres multisectoriales (dos de Cuba Oriento-Occidental y una de Cuba Oriento-Central).

Tabla 1. Inventario de especies forestales de las terrazas costeras de la reserva de la biosfera Baconao.

Leyenda: PFNM-Producto forestal no maderable, Comb.-Combustible, Carp.-Carpintería, Refor.-Reforestación, Prod. Mad.-Producción maderera, Bar. Nat.-Barrera natural, Const. - Construcción, Intr- Especie introducida, Nat- Especie nativa, End- Especie endémica

Del total de especies solo cinco están amenazadas y En peligro: Behaimia cubensis, Pouteria aristata, P. dictyoneura subsp. dictyoneura, Pseudosamanea cubana y Tabebuia polymorpha; todas endémicas.

Las 32 especies introducidas representan el 21,6% del total y de estas, 27 son árboles. El 77,7% de las especies son árboles, el resto arbustos.

Se registraron diez usos potenciales (Figura 1), en los que predomina la utilidad de las plantas como cujes, para la reforestación, la carpintería, combustible y para la construcción. El 70,3% de estas especies aportan productos forestales no maderables.

El 62,5% de las especies introducidas son frutales, útiles como fuente de alimentación para el hombre y uno de los principales motivos de introducción de la planta en el país.

Se agruparon 22 especies por su categoría comercial, de estas cuatro como maderas preciosas: Lysiloma latisiliquum, Cedrela odorata, Swietenia mahagoni y Cordia gerascanthus; nueve de madera dura: Coccoloba retusa, Colubrina elliptica, Krugiodendron ferreum, Cordia sebestena var. sebestena, Conocarpus erectus, Picrodendron baccatum, Ehretia tinifolia, Sideroxylon salicifolium y S. foetidissimum; cinco de madera semidura: Clusia rosea, Maclura tinctoria, Poeppigia procera, Colubrina arborescens y Laguncularia racemosa; y cuatro para usos especiales: Diospyros crassinervis, Guaiacum officinale, Erythroxylum confusum y Gymnanthes lucida.

Del total de especies forestales, 12 están protegidas por la Ley Forestal: 10 de tala limitada y dos de tala prohibida, Las consideradas de tala limitada son: Diospyros caribaea, Albizia berteroana, Behaimia cubensis, Guibourtia hymenifolia, Haematoxylum campechianum, Libidibia coriaria, Maclura tinctoria, Ximenia americana, Krugiodendron ferreum y Guaiacum officinale. Con tala prohibida están presentes: Diospyros crassinervis y D. grisebachii.

Del total de especies, 19 son cultivadas en jardines y patios interiores de los comunitarios, fundamentalmente frutales como ciruela, anón, guanábana, marañón y zapote o mamey colorado.

Las especies de los géneros Annona, Plumeria, Bursera, Conocarpus, Terminalia, entre otras, tienen importancia apícola y son muy comunes en el área, lo que debiera aprovecharse en la producción de miel.

La especie con mayor espectro de usos, por los productos que aporta, es el marañón (Anacardium occidentale), útil como medicinal, frutal, industrial, insecticida, cerca viva y para la alimentación humana y animal. Aunque no es una planta característica de la flora de la localidad es muy cultivada por los pobladores locales.

Otras especies potencialmente útiles como productos forestales no maderables son Mangifera indica (mango), Spondias mombin (jobo) y Bursera simaruba (almácigo), por sus aplicaciones como medicinales, ornamentales, alimenticias, entre otros usos.

Los frutales son también abundantes en los potreros y forman arboledas en las cercanías de las instalaciones pecuarias. Es común observar: Anacardium occidentale (marañón), Citrus limon (limón), Cocos nucifera (coco), Crescentia cujete (güira), Mangifera indica (mango), Pouteria sapota (sapote) y Psidium guajaba (guayaba). Crescentia cujete es muy apreciada por sus frutos, utilizados tradicionalmente por la población rural como vasijas y recipientes de uso doméstico.

Como planta útil para la industria textil, se destaca la majagua (Hibiscus elatus) por sus propiedades tintóreas. Entre los forrajeros se encuentran el ipil ipil (Leucaena leucocephala), el algarrobo del país (Samanea saman) y la palma real (Roystonea regia).

 

DISCUSIÓN

El total de especies forestales representan el 20% de las plantas que crecen en los bosques y matorrales del área (Figueredo et al., 2015b). Algunos de los árboles fueron introducidos como ornamentales, uno de ellos es Albizia lebbeck, plantado en toda la costa sur de Santiago de Cuba (Betancourt, 2000).

Otras como Casuarina equisetifolia, se sembraron en las costas cubanas como cortinas rompevientos y se ha convertido en una planta invasora muy peligrosa en Ciénaga de Zapata y Las Tunas; sin embargo, en el área de estudio está confinada a escasos sitios con muy pocos individuos y no constituye un problema ambiental. Este árbol, además de su utilidad en la carpintería, la tornería y la construcción de carruajes y pértigas (Bergós, 1951), se ha empleado en tenería para curtir pieles y en tintorería como colorante, dado a la presencia de taninos en su corteza (Matos, 1973).

Entre las especies con categoría comercial destacan la caoba (Swietenia mahagoni) y el cedro (Cedrela odorata), cuyo uso excesivo, aunque no sean endémicas, las convierten en objetos de conservación, debido a que en los últimos años sus poblaciones han disminuido. También fueron consideradas prioritarias para la Ciénaga de Zapata y la Sierra de Cubitas por Kirkconnell et al. (2005) y Díaz et al. (2006).

Existe un predominio de plantas melíferas lo cual denota las potencialidades de la región para la apicultura. Específicamente, Comocladia dentata, Metopium browneii, Roystonea regia, Bursera simaruba, Vachellia farnesiana, Delonix regia y Ceiba pentandra son visitadas por Apis mellifera y Melipona fulvipes ambas abejas (Sotolongo, 2003).

Todas son muy abundantes en el área, en especial, el almácigo que se encuentra en los matorrales xeromorfos costeros, los bosques semideciduos micrófilos y la vegetación secundaria de estas formaciones vegetales, que además son las más extensas en las terrazas costeras (Figueredo et al., 2009). La resina de esta planta es utilizada como pegamento en Guatemala (Granda, 2003).

De las especies arbóreas, algunas se destacan en la actividad ganadera, Samanea saman (algarrobo del país), muy común en los pastizales de Cuba, su fruto es consumido por el ganado (Roig, 1975); igualmente ocurre con Samanea saman (algarrobo del país) y Roystonea regia (palma real). En el caso de Guazuma ulmifolia (guásima), su follaje es fuente de alimento a rumiantes menores. Con el mismo objetivo, se encuentran Spondias mombin (jobo) y Vachellia macracantha (guatapaná), pero en menor proporción (Roig, 1975).

El uso en la repostería de Anacardium occidentale (marañón), Citrus limon (limón), Cocos nucifera (coco), Mangifera indica (mango), Pouteria sapota (sapote) y Psidium guajaba (guayaba) ha sido reportado en otras comunidades cubanas, como Viñales, en Pinar del Río (Rodríguez et al., 2009).

De la utilidad de la majagua (Hibiscus elatus), Pantoja et al. (2003) demostraron que el extracto tiñe la celulosa, el acetato de celulosa, las fibras proteicas y la poliamida, con tonalidades que van desde el negro hasta el gris, pasando por café y verde.

En Cuba, la palma real es una especie de gran utilidad para los campesinos pues obtienen pencas para techar, fibra para tejer y el fruto como alimento para los cerdos, además de que sus flores son melíferas (Polanco et al., 2011).

Aunque Mesa et al. (1999) reconocen que el tanino vegetal obtenido del mangle para la producción nacional ha sido utilizado para el curtido de pieles, la producción de medicamentos y la cáscara en la perforación de petróleo, no es recomendable establecer la extracción industrial del mismo en el área, pues los manglares de la terrazas costeras de Baconao son poco extensos y se encuentran amenazados por la fragmentación y la extracción de madera (Figueredo y Acosta, 2008).

 

CONCLUSIONES

El 77% de las especies forestales son árboles, fundamentalmente útiles para cuje, la carpintería y como combustible, y predominan las de tala limitada entre las protegidas por la Ley Forestal.

 

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Recibido: 15 diciembre 2015.
Aprobado: 23 febrero 2016

Luz Margarita Figueredo Cardona. Centro Oriental de Ecosistemas y Biodiversidad. José A. Saco 601, Santiago de Cuba. CP. 90100, Correo electrónico:luz@bioeco.cu

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